Ir al contenido

Blog

Geotransacciones en urbiGIS

A lo largo de este blog hemos hablado en muchas ocasiones de las geotransacciones, esas operaciones que permiten el mantenimiento colaborativo de un conjunto de datos espaciales a los que denominamos «Inventarios». En esta entrada seguiremos los pasos necesarios para realizar una geotransacción. Será un ejemplo práctico de como urbiGIS resuelve un problema que en pocas ocasiones ha tenido solución.Os advierto de antemano que esta entrada no es de lectura fácil,así que no me sentiré ofendido si os quedáis aquí con la noticia de que urbiGIS ya tiene casi terminados los Inventarios transaccionales.

Una geotransacción se establece siempre entre dos «instrumentos», entendidos como conjuntos de datos interoperables, uno es el «Inventario» donde la geotransacción se efectúa y otro es el «Operador» donde se define el contenido de las operaciones a realizar contra el Inventario. Además de estas dos funciones hay una tercera denominada «Bases», son instrumentos que contienen plantillas normalizadas de atributos para caracterizar los elementos geométricos de los Inventarios. Los «Bases» al igual que los Inventarios solo se pueden alterar mediante Operaciones. Esta es la diferencia principal que distingue en urbiGIS a los Inventarios y Bases de los demás conjuntos de datos que pueden ser editados de forma directa.

La creación y operación de los instrumentos Base se reserva por ahora a los administradores de urbiGIS, y se ejecuta bien por propia iniciativa o bien a instancia de otra Cuenta o Institución pública. Esta restricción intenta garantizar la integridad y calidad de unos instrumentos que son fundamentales para asegurar la interoperabilidad y la explotación unificada de datos entre Inventarios.

Los Inventarios, sin embargo, pueden ser creados por cualquier Cuenta de urbiGIS, su creador les asigna una denominación, un territorio donde está contenido y un propósito. Esta Cuenta pasa a ser la Cuenta «Manager» del Inventario y será la responsable de aprobar y ejecutar todas las operaciones que se definan contra él. El territorio será uno de los más de seiscientos mil territorios existentes en urbiGIS y el propósito será uno de los definidos en urbiGIS según el tipo de elemento que vaya a contener: planificación, derechos, objetos, obligaciones, unidades territoriales, elementos geográficos o elementos sin una definición concreta, estos últimos serán Inventarios «Open», abiertos sin restricciones a que cualquier usuario de urbiGIS opere contra ellos.

Los instrumentos de Operación pueden ser creados por cualquier Cuenta de urbiGIS pero solo podrán operar contra los Inventarios en los que esa Cuenta sea Manager del Inventario o bien esa Cuenta pertenezca con derechos de escritura al Equipo de la Cuenta Manager del Inventario. Es decir, la Cuenta Manager del Inventario deberá invitar a otras Cuentas a formar parte de su Equipo para colaborar juntas en operar contra sus Inventarios. Esta restricción no se aplica en los Inventarios Open sobre los que puede operar cualquier Cuenta de urbiGIS.

1.- Crear un Inventario

Bien, si seguimos el proceso paso a paso lo primero será crear un Inventario utilizando la opción «Añadir Instrumento» del módulo de Instrumentos, que presentará el siguiente panel:

A «Mi nuevo Inventario» le he asignado el territorio de Madrid, será un Inventario de objetos, tendrá como Instrumentos Base los «World Base Units» (un Base de ámbito global que define todas las unidades a utilizar) y el «World Base Objects»  (otro Base de ámbito global que define los atributos más comunes para describir objetos), también le he asignado como idioma el Español (puedo asignarle varios idiomas) y éste será el idioma por defecto. Como todo Instrumento tiene una descripción y tendrá una geometría asociada, el ámbito geográfico concreto dentro del Territorio donde están sus entidades geométricas. La cuenta Manager es urbiThings porque lo he creado con un usuario de esa Cuenta.

Una vez creado se podrá visualizar y modificar alguna de sus propiedades en el panel de Instrumentos. Para encontrar nuestro Inventario he activado el filtro y al buscar el nombre de mi nuevo Inventario lo localizamos rápidamente, tened en cuenta que el panel de Instrumentos de mi Cuenta puede contener cientos o miles de Instrumentos y el filtro es esencial para encontrarlos.

Como se observa el contador de Versiones está a cero. Todo Instrumento en urbiGIS puede tener varias versiones, incluso los Inventarios, aunque lo normal es que sólo tengan una. Esto de las versiones es una herencia de los Instrumentos de Planificación que sufren cambios a lo largo de su tramitación. Pero en todo caso es preciso crear una versión, para ello se pulsa en el botón de versiones y se utiliza el menú del panel de Versiones para añadir una nueva:

Las versiones de Inventario al ser creadas siempre quedan en estado de Abiertas, lo que permite que se opere inmediatamente contra ellas. Bien, no hay más cosas que hacer, el Inventario ya existe y está vacío. Para meter cosas en él hay que hacer Operaciones.

2.- Crear un Operador

Para crear un Operador, hacemos igual que con el Inventario, usamos la opción de «Añadir Instrumento» del panel de Instrumentos, la diferencia es que si se especifica que es de tipo Operador nos pedirá el Inventario al que opera. Es importante que ambos Instrumentos tengan el mismo propósito. Un Operador de Objetos solo puede operar contra un Inventario de Objetos:

Una vez creado, igual que antes, crearemos su primera versión y utilizando el desplegable de Acciones en sus propiedades lo pondremos en estado de «En edición», con este paso también podremos asignar ese trabajo de edición a una cuenta distinta a la Manager.

Ya está todo listo para definir qué operaciones realizará nuestro nuevo Operador contra su Inventario. Como el Inventario está vacío lo normal es que haga operaciones de insertar cosas en él. Por ejemplo crearemos en el operador una nueva entidad de Activos, pulsando el botón de Entidades y la opción de menú de «Añadir nueva Entidad»:

En el panel de edición de Entidades asignamos a la Entidad una clave, un nombre, un grupo de entidad y una geometría:

También podemos asignar a la nueva Entidad algunos atributos (procedentes del instrumento Base asignado al Inventario operado):

En este ejemplo añadimos un atributo de «Estado del inmueble»:

Una vez asignado el Atributo crearemos su Valor en la Entidad, en este caso el Atributo «Estado del Inmueble» se expresa mediante un dominio de valores:

De la misma forma podemos añadir al Operador cuantas Entidades sean precisas, si son muchas y las tenemos definidas en un fichero espacial las podemos importar todas de golpe.

Finalmente indicaremos qué operación vamos a realizar con esa o esas Entidades, pulsando el botón de operaciones:

Con la opción de menu «Añadir Operación» podemos añadir una operación al Instrumento operador, en este caso de «Inserción»:

Una vez creada podemos indicar los miembros de la operación: la Entidad origen  «E1» (o cuantas se añadan como origen) se insertará en el Inventario destino «Mi nuevo…»

3.- Ejecutar la Inserción

Sin mas operaciones a realizar se edita la versión y se ejecuta la acción de cierre de la versión para que el «Manager» del Inventario ejecute la operación en el panel de Operaciones. Como resultado el Inventario contará con su primera entidad:

Si has conseguido llegar hasta aquí sin duda eres un esforzado lector, te propongo formular otra operación, esta vez para alterar la geometría de la primera Entidad del Inventario, en realidad podemos realizar cualquier alteración: cambiar sus propiedades, su geometría, sus asignaciones…

4.- Realizar una operación de Sustracción

Como antes, para operar contra el Inventario, hay que crear un nuevo Instrumento operador: «Segundo Operador de Mi nuevo Inventario de Activos», crear su versión correspondiente, ejecutar las acciones para ponerla en estado de «En Edición» y añadir una Entidad que servirá para sustraer un trozo de la Entidad existente en el Inventario.

Como es conveniente visualizar las entidades ya existentes para poder plantear la entidad operadora, añadimos al Escritorio las entidades del Inventario, para eso desde el menú de opciones de la versión del Inventario seleccionamos «Mostrar Entidades por Grupo»:

Nos presentará un dialogo para seleccionar los grupos que queremos visualizar, en este caso solo hay una Entidad del grupo «Edificaciones»,  al aceptar incluirá en el escritorio una nueva capa bajo el nodo del Inventario, en principio la presenta como imagen, pero se pueden seleccionar las entidades que queremos en WFS de forma que podamos utilizarlas de apoyo para la nueva entidad.

Añadimos al Segundo Operador la Entidad que servirá para ejecutar la sustraccion, se visualiza en amarillo y servirá para recortar a E1

Añadimos la Operación de sustracción, donde el miembro origen es la Entidad que recorta y el miembro destino es la Entidad a recortar, observa que el estado de la Operación es «Pendiente», en este estado la operación no se podrá ejecutar, es preciso verificar previamente que la operación geométrica es factible y con el resultado previsto.

Para verificar la Operación se utiliza la opción de menú de «Iniciar Ejecución Tentativa», la ejecución genera un informe que se puede descargar pulsando el icono de Adobe PDF, si termina sin errores modificará el estado de la Operación a «Ejecución tentativa sin errores» y el resultado se puede visualizar utilizando la opción «Visualizar»:

Al pulsar la opción de Visualizar añadirá al escritorio tantas capas como grupos de entidad hayan sido alterados, la geometría de los operadores  y los estados inicial y final de la Operación:

Finalmente con la ejecución tentativa sin errores se ejecuta la acción de cierre de la versión para que el «Manager» del Inventario pueda ejecutar la operación efectiva en el panel de Operaciones. Como resultado el Inventario contará con la entidad modificada.

5.- Conclusiones

Contribuir a mantener un Inventario mediante geotransacciones no es una operación simple, además puede haber muchas operaciones simultáneas y puede que algunas intenten alterar un mismo elemento del Inventario, con lo que, según el orden en que se ejecuten, pueden existir conflictos que solo pueden resolverse mediante otra operación. Sin duda los Inventarios de Planificación son los más complejos ya que una operación puede que actúe sobre distintas Entidades del Inventario y se debe verificar que el resultado es congruente y que no quedan, por ejemplo, suelos urbanos encima de suelos rústicos. Todo depende al final de que el Manager tenga bien claro lo que está haciendo y devuelva a los editores de las operaciones las cosas que están mal.

Ha quedado claro que el procedimiento es largo, necesariamente largo si queremos asegurar la calidad y la trazabilidad de los cambios. Pero estamos estudiando para algunos casos la creación de Asistentes que simplifiquen el trabajo al usuario, sobre todo para los Inventarios Abiertos donde el usuario simplemente dibuje su entidad, indique sus atributos, lo envíe y no tenga que preocuparse de más, el sistema se ocupa de crear el instrumento, las versiones, las entidades, las operaciones y de su ejecución final.

Creemos que ha quedado demostrado que desde una plataforma cloud sobre un navegador estándar es posible mantener colaborativamente un Inventario de elementos terrestres asegurando la calidad de los resultados finales, dentro de los márgenes de precisión que nos imponen los fondos cartográficos y fotográficos globales.

Ignacio Arnaiz Eguren

Director

urbiGIS y la Directiva (UE) 2019/1024 del Parlamento europeo de junio de 2019

En julio de 2021 estará traspuesta la directiva sobre datos abiertos y reutilización de la información del sector público (Directiva 2019/1024) que obliga a la administración pública a poner a disposición de todos, de forma libre y gratuita (con algunas excepciones), los conjuntos de datos de alto valor «documentos cuya reutilización está asociada a considerables beneficios para la sociedad, el medio ambiente y la economía, en particular debido a su idoneidad para la creación de servicios de valor añadido, aplicaciones y puestos de trabajo nuevos, dignos y de calidad, y al número de beneficiarios potenciales de los servicios de valor añadido y aplicaciones basados en tales conjuntos de datos» y que corresponden a los temas de Geoespacial, Observación de la Tierra y medio ambiente, Meteorología, Estadística, Sociedades y propiedad de sociedades y Movilidad.

Genial, todos los organismos públicos «el Estado, los entes territoriales, los organismos de derecho público y las asociaciones constituidas por uno o más de dichos entes o por uno o más de dichos organismos de Derecho público» estarán obligados a poner sus datos de alto valor a disposición de todos.

Siempre es estupendo que Europa se preocupe de que las administraciones públicas sean transparentes y compartan su información, pero aparte de las dificultades políticas, legales, procedimentales, técnicas o producto del simple y pertinaz obstruccionismo y patrimonialización del dato por parte del funcionario, lo realmente complicado, lo increíblemente complicado, es obtener el dato. Por extraño que parezca las administraciones públicas administran muy mal sus datos, y no son trasparentes, no porque no quieran, sino porque no pueden.¡No tienen datos!. O si los tienen están mal organizados, desactualizados, ocultos o más probablemente perdidos. Bueno vamos a matizar, en la administración pública hay tres tipos de datos, un poco como en todas partes, los sistematizados existentes que se utilizan en el día a día del trabajo y sin los que no se podría funcionar, los sistematizados que serían deseables pero no hay recursos para obtenerlos y los no sistematizados que vienen de fuentes variopintas en formatos también variopintos y que se guardan donde se puede. En realidad los no sistematizados no son estrictamente datos, suelen ser datos basura, ruido digital.

Cuando la administración tiene que presumir de ofrecer datos abiertos suele recolectar todos los no sistematizados y ¡hala! los publica, que no se diga, aunque no sirvan para nada. Si quiere ser transparente entonces publica su estructura orgánica y los sueldos oficiales del personal político, ¡que más transparencia se puede pedir!. Pero de los datos reales sobre qué hace cada departamento, qué asuntos tramita o cuál es el resultado real de su trabajo, esos no se suelen publicar, el pretexto es que son datos personales protegidos, y son éstos precisamente los datos sistematizados, esos cuyo ciclo de vida se rige por procedimientos que aseguran su calidad:  son datos completos y actualizados con una estructura bien definida, por eso son susceptibles de explotación, es posible extraer información agregada: balances, informes, indicadores, etc. En las administraciones públicas españolas suelen cumplir estas reglas los datos contables y de tesorería, los datos de impuestos y recaudación, los de padrón y censos, los electorales, los de contratación y personal y pocos más. Poco a poco se van incluyendo sistemas como los de gestión de expedientes y gestión documental a medida que se imponen sistemas de sencillos, en muchos casos en cloud, y se abandonan los sistemas basados en workflow muy caros de implantar y mantener.

Naturalmente el problema viene con los datos sistematizados para los que no hay recursos de obtención. Y precisamente, esos son los datos que la Directiva pretende abrir: los geoespaciales, los de medio ambiente, los de movilidad, estadística, meteorología… Son muy pocas las administraciones que pueden presumir de tener auténticos sistemas de datos espaciales, la mayoría tienen datos fragmentarios, poco coherentes y anticuados. Analicemos las causas:

La información espacial básica se forma mediante la cartografía, una representación del territorio obtenida por observación, normalmente mediante fotointerpretación. Siempre atrasada, siempre incompleta y muy cara. Nunca ha formado un sistema porque no ha sido posible habilitar procedimientos de actualización. La información de medio ambiente y meteorología se forma por interpretación de imágenes de satélite, monitorización y trabajo de campo, técnicas que solo están al alcance de las agencias nacionales y europeas. El Programa Copernicus es un buen ejemplo, y realmente ya tienen sistemas eficientes de datos abiertos, pero se pueden contar con los dedos. La información estadística suele estar también en manos de organismos estatales o regionales especializados y tienen sistemas de publicación bien formados. Sería deseable que las instituciones de ámbito local generasen estadística pero realmente solo lo consiguen hacer los grandes municipios, igual que los datos de movilidad, aunque en este caso es porque solo hay problemas de movilidad en las grandes ciudades.

Así que cuando la Directiva esté transpuesta nos vamos a encontrar que los organismos nacionales y regionales a los que afecte y las grandes ciudades ya disponen de plataformas de datos abiertos, aunque probablemente harán un esfuercillo por completarlas y demostrar su alto grado de cumplimiento de la Directiva. Pero serán las empresas públicas, las universidades e instituciones de investigación y sobre todos los medianos y pequeños ayuntamientos quienes verán la Directiva como imposible de cumplir, porque no tienen datos, porque no tienen recursos de publicación o porque no tienen recursos para obtenerlos.

Será en estas instituciones donde la aportación de urbiGIS sea más necesaria para

1.- Generar y reutilizar datos geoespaciales:

  • Por observación: se producen por agentes especializados que observan la realidad y extraen información a partir fotografías, encuestas de campo o muestras significativas. Son inmediatos y sencillos de realizar, pero son caros y dan una foto fija.

  • Por colaboración: se producen por agentes, no necesariamente especializados, que aportan datos como subproducto de su quehacer diario, habitualmente mediante un dispositivo móvil o fijo a través de internet. Son involuntarios cuando el dato se obtiene sin la participación expresa del agente, voluntarios cuando el dato se obtiene gracias a la participación expresa del agente y obligatorios cuando el dato se obtiene por la aportación obligada de un agente (normalmente como paso previo para obtener una autorización administrativa) Son inmediatos, sencillos y baratos, en el caso de los voluntarios tienen el inconveniente de que se depende de la voluntad de colaborar, algo que no siempre es posible. La colaboración es un método con posibilidades brutales para crear información porque puede convertir a millones de personas en sensores inteligentes.

  • Automáticos: se producen como subproducto de procesos administrativos reglados que aseguran su calidad y compleción (por ejemplo, un sistema de distribución y consumo de medicamentos georreferenciado genera un mapa automático de salud). Para su obtención es preciso que la Administración esté dotada de las aplicaciones y los modelos de datos adecuados. También se obtienen por este método los datos de sensores y sistemas robotizados que tengan capacidad de transmisión periódica de datos. La calidad del proceso y su universalización (no hay excepciones) determinan su utilidad, pero si ambos se cumplen son sin duda son los mejores datos disponibles.

  • Por síntesis: son los que se producen mediante la combinación de otros datos mediante algoritmos espaciales o estadísticos. Su calidad depende de la calidad y precisión de los datos de partida.

urbiGIS dota a los Gobiernos locales de los medios tecnológicos para producir todos estos datos 

2.- Almacenar datos geoespaciales

La información en el ámbito de los gobiernos locales es un enorme agujero negro alimentado por la heterogeneidad competencial, la ineficacia procedimental, la falta de medios técnicos y humanos, la insuficiente o inexistente digitalización, la apropiación individual de datos públicos y los abismos entre legislaturas donde la información desaparece. urbiGIS  proporciona almacenamiento de coste cero:

  • Evita que la administración pública dilapide dinero y recursos humanos en montar sistemas de información geográfica redundantes, dispersos y normalmente mal gestionados.

  • Asegura una información territorial actualizada y de mantenimiento colaborativo.

  • Asegura un entorno de trabajo homogéneo en todas las entidades, de forma que la capacitación de los recursos humanos para trabajar en una entidad les permite trabajar en otra sin curva de aprendizaje.

  • Permite que las mejoras tecnológicas y funcionales del software se distribuyan muy eficientemente entre todos los usuarios.

  • Actúa contra la tentación de patrimonializar los datos por los órganos competentes y facilita el flujo de datos entre las entidades porque todos participan de un entorno común de datos.

  • Determina una economía de escala en el coste de adquisición, mejora y mantenimiento del sistema de información y garantiza la seguridad de los datos ante desastres, intrusiones, sabotaje o cambio de responsables.

  • Evita que los cambios políticos en las entidades afecten a los datos.

3.- Publicar y compartir datos geoespaciales

Toda la información debe ser un recurso público. Por tanto, la plataforma debe permitir que cada Gobierno determine la apertura de sus conjuntos de datos bajo licencias como Creative Commons by Reference, de forma que puedan ser descargados en formatos estándar (SHP, KML, GeoJSON). De la misma forma los mapas que representen la información contenida en esos conjuntos de datos deben ser publicados mediante servicios de mapas estándar (WMS, WFS) de forma que sean accesibles desde cualquier aplicación cliente habilitada para utilizar ese tipo de servicios.

urbiGIS proporciona a cualquier institución un geoportal propio donde localizar, visualizar y descargar la información geoespacial propia o la vinculada desde cualquiera de los miles de servidores que están disponibles en su Catálogo de Mapas y Servicios de localización, por ejemplo https://urbigis.com/cuenca.maps es uno de los miles de geoportales que urbiGIS ha configurados para los municipios.

Y para todas estas facilidades no hay que esperar un año, ya están disponibles en urbiGIS.

Ignacio Arnaiz Eguren

Más de 1.000.000 de mapas disponibles en urbiGIS

El catálogo de mapas de urbiGIS ha superado un millón de mapas (1.045.000), poco a poco vamos explorando el universo de servicios geoespaciales de todo el mundo y añadiéndolos al catálogo. Esta es una tarea que sabemos es interminable pero consideramos que tiene interés para nuestros usuarios, porque urbiGIS es una herramienta que tiene voluntad de ser global y de hacer sencillo localizar la información espacial disponible en su ciudad o su territorio, sin tener que rebuscar entre los diferentes visores de las organizaciones que publican mapas y con las avanzadas características que distinguen a urbiGIS de una IDE tradicional. En este momento creo que es bueno hacer un repaso de lo obtenido, de lo que falta, de los problemas que hemos encontrado y de como enfocamos nosotros su mejora futura.

1) Contenido actual del catálogo

Se han explorado los mapas de 2.350 organizaciones en 227 países. Por supuesto esta relación está sujeta a cambios constantes porque aparecen nuevos servidores y en los servidores ya explorados se añaden nuevos mapas de forma frecuente. A esto hay que añadir los mapas servidos por urbiGIS de sus territorios y conjuntos de datos que en este momento son del orden de 17.183 mapas. 

En la tabla 1 del apartado 4 de tablas se indican los servidores identificados pero pendientes de explorar, los servidores ya explorados y que son revisados periódicamente, los mapas publicados por la organizaciones radicadas en cada territorio y los mapas publicados en cada territorio. Estos datos son diferentes porque una organización puede que solo publique mapas de su territorio, pero es habitual que una organización también publique mapas de otros territorios, por eso hay territorios que sin tener ninguna organización que publique mapas tienen mapas de organizaciones de otros territorios que sí los publican. Esta característica es habitual en las organizaciones de ámbito global dependientes de Naciones Unidas o de ONG’s, en las grandes agencias de datos de Estados Unidos y en las organizaciones de países que aún mantienen vínculos con sus ex-colonias. El ranking de territorios más publicadores está encabezado por Asia del Este, en la tabla siguiente se presentan el ranking de los territorios que publican más de 10.000 mapas:

Territorio Mapas por organización del territorio

Eastern Asia 257.859

United States of America 138.979

Czech Republic 81.544

Spain 66.169

France 47.322

Italy 37.797

Canada 23.890

Argentina 22.893

Germany 22.058

Finland 20.398

Denmark 19.523

New Zealand 18.497

Mexico 18.025

Australia 17.803

Generados por urbiGIS 17.783

Indonesia 14.683

Colombia 13.938

Brazil 13.841

India 12.354

En la tabla 2 del apartado 4 de tablas se indican los mapas agrupados por temas. En urbiGIS hemos adoptado el enfoque de asignar cada mapa a un tema principal. Ello no quiere decir que haya mapas donde es complicado decidir cuál es su tema principal ya que pueden asignarse a dos o más temas, bueno es una decisión que adopta el explorador de mapas según su mejor criterio. El ranking de temas más frecuentes es el siguiente:

Tema Mapas

Clima 188.740

Alimentación 117.151

Planificación 115.796

Cartografía histórica 82.130

Cartografía  actual 54.008

Ortofoto 37.816

Unidades Administrativas 37.057

Transporte y Movilidad 27.880

Hábitats 20.901

Geología 20.863

Fauna 20.819

Aguas superficiales 17.987

Riesgos de inundación 16.584

Medio marino 16.225

Espacios protegidos 11.914

Sin subtema 11.218

Demografía 10.967

Agricultura 10.903

En la tabla siguiente se agrupan los mapas según el formato de publicación y ganan los formatos de png por goleada.

Formato Mapas

application/json 10.562

image/gif 11.926

image/jpeg 252

image/jpgpng 1

image/png 324.670

image/png8 311.649

image/tiff 2

JPG 53

JPGPNG 2

JSON 7.078

pdf 11

PNG 19.021

PNG24 222

PNG32 35.0391

PNG8 10.081

En la tabla siguiente se agrupan los mapas según el tipo de servicios y vemos que son los ImageWMS e ImageArcGISRest los que predominan, aunque se suele decir que ImageWMS es un tipo de servicio que será sustituido por WMTS o TMS la realidad es que a día de hoy es el tipo preponderante.

Tipo Mapas

BingMaps 6

FeatureServer 7.073

GeoJSON 387

Google 5

Here 4

ImageArcGISRest 308.355

ImageMapGuide 1

ImageWMS 505.578

ImageWMSNoTile 43.322

KML 85

OSM 3

OSMXML 3

Stamen 5

TileArcGISRest 89.919

TileWMS 75.691

Tomtom 2

VectorTileServer 12

WFS Vector 10.190

WMTS 5.139

WMTS_Arnaiz 64

XYZ 4

XYZArcGIS 70

Yandex 2

Zoomify 1

 

2) Previsiones de crecimiento

Tenemos identificados 2.620 servidores de mapas sin explorar frente a los 2.351 ya explorados, por lo tanto es previsible que el catálogo actual al menos se duplique una vez explorados todos los identificados, sin contar los servidores nuevos que se identifiquen hasta completar la exploración de esos 2.620. Si la publicación de mapas sigue a este ritmo no es descartable que haya más de tres millones de mapas en formatos abiertos disponibles en el mundo en dos o tres años.

La capacidad de urbiGIS para proporcionar una plataforma gratuita y estable en la nube para alojamiento y publicación de mapas nos gustaría que fuese un factor determinante de ese crecimiento.

3) Problemas detectados

a) Existen miles de servidores que no publican sus mapas en formatos abiertos, en la mayoría de las ocasiones estoy seguro que no es por la voluntad de los propietarios de los datos y mapas sino por la selección de una plataforma técnica propietaria que no está diseñada para hacerlo o que lo impide de forma explícita. La actual filosofía de Internet en la que cuenta el posicionamiento como el objetivo prioritario, más allá del interés o utilidad de contenido, determina que esta forma de publicar mapas no cambie, sino que se incremente, al menos cuando el publicador es una organización privada que acude a plataformas técnicas de pago para publicar sus datos. Frente a esto hay muchas plataformas técnicas sin ánimo de lucro ni posicionamiento que facilitan la publicación de datos y mapas abiertos, nosotros aportamos urbiGIS como una de ellas.

b) La configuración y el mantenimiento de los servidores de mapas no siempre cumple con unos estándares mínimos: no se aportan metadatos, los títulos de las layers son crípticos y no contienen una descripción, los servidores se caen y pasan días o semanas hasta que se reactivan, en muchos casos la velocidad de conexión es muy baja, es habitual que una misma layer esté publicada varias veces en el mismo servidor formando parte de distintas composiciones y con diferentes nombres…

c) Las técnicas de harvesting están bien desarrolladas pero solo son útiles si los servidores están bien estructurados y metadatados, mientras esto no sea así seguirá siendo necesario un sistema de exploración guiada como el que utilizamos en urbiGIS .

d) Estructuras de layers mal planificadas, se alteran los nombres y títulos de las capas constantemente, cuando se actualizan capas no se guardan las capas históricas, no se utiliza el criterio de denominar «current» a la versión mas moderna para que de esa forma los usuarios no tengan que alterar sus proyectos cada vez que se actualiza una capa, no se distinguen bien las composiciones de mapas en las que cada layer es visible de forma individual de las composiciones en las que siempre es visible el conjunto aunque se invoque a una sola de sus capas. 

e) Visualización ligada a la escala: suele ser un recurso muy utilizado cuando lo que se muestra es una combinación de mapas y cada escala tiene una combinación diferente,  el resultado suele ser excelente, las capas de menor zoom muestran datos generalizados mientras las de mayor zoom muestran datos detallados o datos que a otras escalas quedarían empastados o ilegibles. Pero cuando no es una composición sino una capa suelta, la impresión de usuario es que el sistema no funciona y es poco intuitiva la necesidad de hacer zoom para ve la capa, salvo que sea un usuario experimentado. En algunos casos el servidor presenta una imagen avisando de la escala de visualización correcta pero no es habitual.

4) Tablas completas

Tabla 1: Mapas por territorio y organización

Territorio Servidores no explorados Servidores ya explorados Mapas por organización del país Mapas referentes al país

Afghanistán

1 125 47.190

Albania

5 87 107

Algeria

39

American Samoa (AS)

16

Americas

3.500

Andorra

1 452 455

Angola

28

Antigua and Barbuda

6

Argentina

72 22.893 22.896

Armenia

40

Australia

40 17.803 18.526

Austria

26 6.216 5.665

Azerbaijan

25

Bahamas

4

Bahrain

10

Bangladesh

2 38 123

Barbados

1 14 12

Belarus

3 88 93

Belgium

33 7.752 6.777

Belize

15

Benin

1 32 54

Bermuda

3

Bhutan

1 40 117

Bolivia

19 4.670 4.973

Bosnia and Herzegovina

3 326 341

Botswana

38

Brazil

71 13.841 19.671

Brunei

14

Bulgaria

5 305 358

Burkina Faso

2 213 135

Burundi

1 30 149

Cambodia

1 21 195

Cameroon

22

Canada

79 23.890 25.339

Cape Verde

3 206 154

Central African Republic

12

Chad

22

Chile

25 2.152 2.452

China

19 3.480 1.400

Colombia

60 13.938 15.268

Commonwealth of the Northern Mariana Islands (MP)

12

Comoros

78

Cook Islands

1

Costa Rica

17 890 969

Côte d’Ivoire

1 1.444 1.452

Croatia

7 1.186 1.336

Cuba

1 23 53

Cyprus

1 174 576

Czech Republic

39 81.544 81.531

Democratic People’s Republic of Korea

1 159 3

Democratic Republic of the Congo

51

Denmark

40 19.523 14.247

Djibouti

44

Dominica

28

Dominican Republic

5 165 370

Eastern Asia

3 257.859

Ecuador

27 3.838 4.072

Egypt

1.588

El Salvador

5 5.343 649

Equatorial Guinea

2

Eritrea

42

Estonia

11 1.980 1.985

Eswatini

38

Ethiopia

198

Europe

1.440

Federated States of Micronesia

3

Fiji

2 392 396

Finland

81 20.398 18.270

France

100 47.322 42.212

French Polynesia

11

French Guyane

2 1.204

Gabon

14 2.902 204

Gambia

1 83 97

Georgia

1 65 93

Germany

121 22.058 22.509

Ghana

1 28 209

Gibraltar

138

Greece

21 8.877 8.994

Grenada

3

Guam

37

Guatemala

5 285 349

Guernsey

43

Guinea

7

Guinea Bissau

34

Guyana

5

Haiti

89

Honduras

4 164 238

Hong Kong

1.622

Hungary

10 5.563 5.525

Iceland

12 2.285 2.412

India

19 12.354 12.438

Indonesia

47 14.683 14.868

Iran

2 1.232 1.280

Iraq

11

Ireland

16 4.509 3.884

Island

1 305

Israel

8 2.506 2.523

Italy

71 37.797 36.113

Jamaica

23

Japan

3 647 673

Jersey

5

Jordan

2 519 550

Kazakhstan

6 1.360 1.340

Kenya

8 2.758 845

Kiribati

1

Kosovo

14

Kuwait

2 510 518

Kyrgyzstan

1 159 187

Lao People’s Democratic Republic

17

Latin America and the Caribbean

272

Latvia

5 250 265

Lebanon

38

Lesotho

45

Liberia

21

Libya

3

Liechtenstein

1 69 76

Lithuania

16 2.838 2.851

Luxembourg

4 809 798

Macao

577

Madagascar

1 90 117

Malawi

98

Malaysia

8 3.770 3.825

Maldives

2

Mali

145

Malta

2 512 625

Marshall Islands

8

Mauritania

20

Mauritius

14

Melanesia

13

Mexico

29 18.025 25.932

Moldova

4 894 899

Mongolia

1 34 101

Montenegro

4

Morocco

66

Mozambique

1 116 314

Myanmar

1 61 101

Namibia

1 71 45

Nauru

2

Nepal

5 4.417 1.235

Netherlands 123 10 9.443 8.422

New Caledonia

2 617 1.478

New Zealand

38 18.497 18.346

Nicaragua

1 510 551

Niger

32

Nigeria

3 293 333

North Macedonia

4 2.360 2.379

Norway

35 9.773 8.686

Oceania

5

Oman

2 339 344

Pakistan 3 4 785 36.693

Palau

11

Palestina 7

17

Panama 2 3 123 216

Papua New Guinea

0 0 19

Paraguay

3 177 183

Peru

24 3.541 3.884

Philippines

4 3.410 3.526

Poland 119 4 4.517 4.625

Portugal

31 8.728 9.146

Puerto Rico (PR)

2 558

Qatar

4 440 577

Republic of Congo

3 137 44

Republic of Korea

10 6.191 6.220

Romania

20 3.613 3.769

Russian Federation 33 1 126 114

Rwanda

1 67 293

San Marino 1

10

Saint Lucia 1

3

Saint Kitts and Nevis

3 1.044 4

Saint Pierre and Miquelon

3

Saint Vincent and the Grenadines

18

Samoa

16

Sao Tome and Principe

18

Saudi Arabia

3 206 2.731

Senegal

114

Serbia 6

19

Seychelles

27

Sierra Leone

40

Singapore 12

9

Slovakia

13 4.231 4.141

Slovenia

8 3.009 2.761

Solomon Islands

5

Somalia

1 31 100

South Africa 17

89

South Sudan

123

Spain

464 66.169 73.283

Sri Lanka 0 1 54 87

Sudan

127

Suriname

3

Svalbard and Jan Mayen

2

Sweden 64 4 594 582

Switzerland 77 7 1.393 1.309

Syrian Arab Republic

29

Taiwan 28

5

Tanzania 1

236

Trinidad y Tobago 2

Tajikistan

27.538

Thailand 35 1 44 83

Timor-Leste

14 1.371 32

Togo

4

Tokelau

3

Tonga

2

Trinidad and Tobago

9

Tunisia

3 170 185

Turkey 10 11 746 819

Turkmenistan

8

Tuvalu

2

Uganda 5

168

Ukraine 6

112

Unión de Naciones Suramericanas

2 39

Unión Europea

12 2.751 908

United Arab Emirates

9 2.655 707

United Kingdom 64 16 3.698 2.799

United States of America 2.000 259 138.979 149.736

Uruguay

17 4.330 4.379

Uzbekistan

10

Vanuatu

2 37 18

Venezuela 1 4 466 493

Viet nam 3

82

Wallis and Futuna Islands

3

World

16 6.176 157.550

Yemen

34

Zambia

58

Zimbabwe

56

Generados por urbiGIS

17.783

Total 2.620 2.351 1.045.899 1.045.899

 

Tabla 2 Mapas por temas

Tema SubTema Mapas

Actividad Acción social 821

Alimentación 117.151

Asentamientos 1.204

Caza 359

Construcción 85

Demanda eléctrica 1

Demanda hídrica 141

Demografía 10.967

Economía 4.588

Empleo 20

Energía 6.861

Fondos de ayudas al desarrollo 60

Pesca 1.983

Propiedad 9.286

Turismo 3.166

Sin subtema 73

Calidad ambiental Áreas con déficits o conflictos 96

Calidad de las aguas 3.118

Calidad del aire 5.586

Calidad del suelo 787

Calidad social 4

Calidad urbana 38

Contaminación lumínica 151

Contaminación radiológica 109

Especies invasivas 411

Incendios 1.336

Monitorización 2.711

Riesgos de incendio 599

Riesgos de inundación 16.584

Riesgos funcionales 67

Riesgos geológicos 4.735

Riesgos naturales 5.342

Riesgos químicos 18

Riesgos sanitarios 25

Riesgos Tecnológicos 109

Ruido 1.892

Terrenos abandonados 3

Vulnerabilidad 242

Sin subtema 6.551

Cartografía Cartografía  actual 54.008

Cartografía histórica 82.130

Direcciones 1.258

Ortofoto 37.816

Ortofoto última 27

Toponimia 2.352

Sin subtema 10.776

Datos de la Organización Actividades de la Organización 774

Activos de la Organización 51

Proyectos de la Organización 1.072

Sedes de la Organización 151

Territorios de la Organización 70

Sin subtema 71.993

Gobierno Calidad de Gobierno 4.541

Mantenimiento 760

Proyectos y Actuaciones 195

Unidades Administrativas 37.057

Unidades Censales 2.074

Unidades Económicas 918

Unidades Estadísticas 1.168

Sin subtema 11.218

Infraestructuras Aguas pluviales 1.262

Aguas residuales 3.766

Alumbrado 547

Cerramientos 2

Edificación 2.402

Electricidad 3.075

Geotérmicos 2.950

Hidraúlicos 1.007

Hidrocarburos 1.208

Manzanas 1.160

Mobiliario 560

Residuos 2.596

Riego 330

Suministro de agua 7.057

Telecomunicaciones 2.506

Térmicos 172

Transporte y Movilidad 27.880

Sin subtema 2.852

Naturaleza Aguas subterráneas 3.203

Aguas superficiales 17.987

Clima 188.740

Fauna 20.819

Geología 20.863

Hábitats 20.901

Medio marino 16.225

Paisaje 1.748

Relieve submarino 2.775

Relieve terrestre 7.255

Suelos 7.961

Vegetación 4.999

Sin subtema 1.495

Ocupación del suelo Acuicultura 509

Agricultura 10.903

Aparcamiento 497

Áreas Naturales 33

Áreas Rurales 63

Áreas Urbanas 1.142

Comercio 1.441

Cultura 1.868

Deporte 1.455

Educación 4.759

Equipamientos 2.007

Espacios de baño 729

Industria 1.038

Investigación 552

Minería, gas y petróleo 4.747

Ocio y recreo 587

Oficinas 145

Parques 1.710

Salud 5.184

Seguridad 5.644

Servicios públicos 3.352

Silvicultura 5.166

Viario 4.299

Vivienda 1.360

Sin subtema 9.887

Planificación Espacios protegidos 11.914

Patrimonio Cultural 4.474

Patrimonio Natural 967

Planificación actual 43.803

Planificación histórica 3.773

Planificación urbana en tramitación 93

Servidumbre 19

Sin subtema 7.809

 

Ignacio Arnaiz Eguren

Director

Covid19 en la era de los sistemas de información geográfica

Las pandemias han vivido hasta ahora en el reino de la ficción sobre desastres zombies. Pero de golpe y porrazo (nunca mejor dicho) han pasado de la fantasía a irrumpir en nuestras vidas dejando un rastro de miles de muertos, un gobierno sobrepasado, una sanidad sin la preparación adecuada y una economía que tardará muchos años es recuperarse. Quién nos diría estas navidades que estaríamos tres meses confinados y en la ruina.

Ante esta situación los sistemas de información geográfica han adquirido un protagonismo notable, todos los medios han creado su propio «mapa del covid19», muchas aplicaciones de GIS han tomado el testigo y rápidamente han creado cuadros de mando para el seguimiento de la pandemia, en general con una excelente calidad. El mundo de las apps para móvil, tan ágil, también proporciona soluciones imaginativas. Me ha llamado la atención el de «Frena la Curva» que fomenta la colaboración ciudadana para prestar servicios desinteresados a la población confinada, una idea genial. En cuanto el gobierno ha permitido desplazamientos con un radio de 1 kilómetro han aparecido aplicaciones para visualizarlo con un clic en días o en horas.

En este post haré un pequeño análisis de cómo veo yo la aportación de los GIS al nuevo fenómeno de las pandemias. Veremos que cosas son posibles e imposibles, útiles e inútiles, coyunturales o con voluntad de permanencia y separar los desinteresados de los oportunismos comerciales.

Si enfocamos el asunto siguiendo su línea temporal vemos que hay cinco momentos o fases:

  1. La fase ficción donde la pandemia es un fenómeno que vive en la mente de los cineastas, en los centros de prevención de desastres o en el imaginario de visionarios como Bill Gates que anunció su gravedad potencial hace años. En esta fase nadie hace realmente nada. Ningún político lo toma en serio, las advertencias científicas no se tienen en cuenta y Bill no dispone de la capacidad necesaria para tomar medidas efectivas (no siempre el dinero significa poder). En esta fase la tecnología GIS se está utilizando en los planes estratégicos de riesgos, planes que no suelen tomar en consideración una pandemia de gripe como un riesgo.

  2. La fase diseminación, en ella la información global nos cuenta lo que está pasando en China o en África, mala suerte, estas cosas empiezan al otro lado del mundo, en áreas aisladas espacial o informativamente. En realidad nadie cree que eso nos pueda afectar, pasará como con el SARS que nunca llegó, o como el Ébola, que llegó, pero nuestros estupendos y avanzados sistemas sanitarios lo vencieron sin problemas. Pero no se tiene en cuenta lo realmente intercomunicado que está el planeta. De Wuhan salieron en vuelos de larga distancia un montón de vectores que distribuyeron el virus tan rápido como el torrente sanguíneo lo hace por nuestro cuerpo, sin freno y silenciosamente. Imposible de parar. En esta fase hay muy pocos datos para hacer mapas.

  3. La fase **alarma, **la infección se expande en pocos días, el sistema sanitario se colapsa, nadie sabe muy bien como enfrentar la enfermedad, los muertos se multiplican, el gobierno inicia el confinamiento domiciliario como la única vía para cortar la infección, se corta el sistema circulatorio aunque con ello se corra el peligro de que el enfermo muera por inanición. Siempre hay excepciones como el caso Suecia donde se apela a la sensatez ciudadana, pero es que son suecos. En esta fase ya aparecen los mapas, todos los medios de noticias tienen un mapa, hemos encontrado mapas en Navarra, Aragón, Bolivia, Nueva Zelanda, Italia y seguro que hay cientos más. Pero no es probable que tengan datos actualizados porque no hay forma de contar los infectados sin un test generalizado, no se cuentan los ingresos hospitalarios porque el sistema está colapsado, no se cuentan los muertos porque no hay forma de recoger los datos, se mueren en sus hogares o residencias y nadie los registra porque el registro civil también está colapsado. Sin datos no hay mapas o no son fiables, lo que no impide producir mapas sacando los datos de donde sea.

Destaca el Instituto Nacional de Estadística de España que a través de una plataforma de mapas denominada Experimental está ofreciendo datos del Covid19 utilizando datos que provienen del análisis de la posición de más del 80% de los teléfonos móviles en toda España. El análisis ha sido elaborado por el INE con la estrecha colaboración de los tres principales operadores de telefonía móvil (Orange, Telefónica, Vodafone). El análisis se centra en el estudio de la movilidad de la población durante el estado de alarma. Se ofrecen datos desde el 16 de marzo cada dos días y a partir del 31 de marzo, datos diarios. Sin duda muy útil, es una pena que un organismo nacional no ofrezca esos mapas en formatos abiertos OGC y solo puedan verse en una plataforma comercial.

En esta fase la privacidad se supedita a la eficacia contra la pandemia o la pandemia sirve de excusa para reducir la privacidad. Se desarrollan aplicaciones para encontrar comercios abiertos, para buscar aceras anchas que permitan mantener las distancias, para calcular círculos de 1 km radio para paseo con los niños, para cualquier cosa imaginable con la que podamos explotar la información existente y conseguir apps donde hacer clics y likes. La oportunidad de ofrecer mapas útiles ahora, mejorará nuestra posición en el mercado futuro, hasta nosotros en urbiGIS hemos creado una efímera herramienta para dibujar círculos de 1km. Aunque en realidad son los centros de gestión de alarmas y protección civil o militar, que han invertido durante años en sistemas geográficos de seguimiento, quienes por fin ven que sus inversiones están dando fruto, ahora son los mejor preparados para trasladar a un mapa el día a día y para hacer proyecciones, pero no son mapas públicos, ni lo serán nunca.

  1. La fase de desescalada, en ella los hospitales dejan de ingresar nuevos enfermos, el índice R baja de 1, por fin se pueden contar los muertos con calma. Casi estamos en situación de analizar lo que ha pasado y tomar medidas para que la segunda ola no sea peor que la primera, ya hay datos y con ellos se puede obtener una idea de cómo ha evolucionado la pandemia y para establecer correlaciones: reparto espacial de enfermos y mortalidad por edades, por profesiones, por el color del pelo, por negocios cerrados, por incremento del paro, por dimensiones de los núcleos urbanos, por su grado de aislamiento, por cualquier dato disponible y mapificable. Se pueden hacer mapas dinámicos donde se puede ver gráficamente el movimiento de la infección. Es hora de demostrar que la tecnología geográfica es imprescindible y oportuna, hay que invertir para estar preparados ante la segunda ola o la siguiente pandemia, porque los científicos nos avisan que no será la última y las vacunas tardarán en llegar y demostrar su efectividad. Es el momento de la economía porque los daños que ha provocado la pandemia son incalculables.

  2. La fase olvido, han pasado unos años, los políticos que vivieron la pandemia han sido sustituidos. Como si hubiéramos pasado una guerra, es momento de volver a la vida normal, de restañar los daños políticos, personales y económicos, incluso de olvidar. Quizá de modificar algunos hábitos antiguos no compatibles con nuevas pandemias, quizá de incluir la pandemia en nuestro planes de riesgos y asegurar la disponibilidad algunos elementos que se echaron en falta la última vez, siempre que no cuesten mucho, aunque no confío en que cumplan sus fechas de caducidad y sean reemplazadas. No es posible vivir siempre con la sombra de la pandemia detrás.

Visto lo visto y escribiendo esto en la fase de desescalada, toca pensar algo sobre cómo los sistemas de información geográfica pueden ayudar en la próxima ola o la próxima pandemia:

  1. Datos: la experiencia nos demuestra que hay varias formas de crear datos

a) Por encuesta: los datos estadísticos tradicionales se producen habitualmente mediante encuestas periódicas, no parece un método aplicable a las pandemias, no es cuestion de rellenar de vez en cuando un cuestionario sobre aspectos de salud.

b) Por observación: se producen por agentes especializados que observan la realidad y extraen información. Tampoco son aplicable al caso.

c) Por colaboración: se producen por agentes, no necesariamente especializados, que aportan datos como subproducto de su quehacer diario, habitualmente mediante un dispositivo móvil o fijo a través de internet. Son involuntarios cuando el dato se obtiene sin la participación expresa del agente (caso del INE antes indicado), voluntarios cuando el dato se obtiene gracias a la participación expresa del agente y obligatorios cuando el dato se obtiene por la aportación obligada de un agente (normalmente como paso previo para obtener una autorización administrativa). Son inmediatos, sencillos y baratos, en el caso de los voluntarios tienen el inconveniente de que se depende de la voluntad de colaborar, algo que no siempre es posible. La colaboración es un método con posibilidades brutales para crear información porque puede convertir a millones de personas en sensores inteligentes.

d) Automáticos: se producen como subproducto de procesos administrativos en las instituciones públicas o privadas que aseguran su calidad y compleción (por ejemplo, un sistema de distribución y consumo de medicamentos georreferenciado genera un mapa automático de salud). Para su obtención es preciso que la Administración y las empresas de salud estén dotada de las aplicaciones, los modelos de datos adecuados y las funciones de interoperabilidad necesarias para poder agregar datos. También se obtienen por este método los datos de sensores y sistemas robotizados que tengan capacidad de transmisión periódica de datos.La calidad del proceso y su universalización (no hay excepciones) determinan su utilidad, pero si ambos se cumplen son sin duda son los mejores datos disponibles.

e) Por síntesis: son los que se producen mediante la combinación de otros datos mediante algoritmos espaciales o estadísticos. Su calidad depende de la calidad y precisión de los datos de partida.

Sin datos no se pueden tomar decisiones, y esos datos deben ser automáticos, sintéticos o por colaboración obligada, obtenidos por procedimientos no afectados por el olvido, y en un tema tan delicado como la salud la estrategia de protección de los datos personales pasa a tener una importancia crucial.

También es importante fijar los roles de los intervinientes:

a) El productor de datos: la persona o institución que dispone de mecanismos de producción de datos obligatorios o automáticos (las compañías telefónicas del caso INE)

b) El recolector de datos: la institución que recopila datos de todos los productores posibles (el INE)

c) El publicador de datos: los agentes que pueden acceder a las fuentes agregadas de datos para su análisis o publicación (el INE mediante ESRI España y solo el INE)

d) El consumidor de datos: todos los que estamos implicados en el sistema de salud porque nuestra conducta o hábitos pueden estar condicionados por esos datos (a la sueca preferiblemente)

Y se deberá resolver la diferencia entre:

a) Datos abiertos: anónimos, agregados, generalistas. Propios del publicador y del consumidor de datos.

b) Datos cerrados: no anónimos, detallados. Propios y exclusivos del productor de los datos. Sujetos a la Ley de Protección de Datos Personales.

d) Queda en el limbo el nivel de acceso a los datos del recolector, en general se recomienda desconfiar. Los recolectores de datos van desde inocuas instituciones sociales y gabinetes gubernamentales de estudios, hasta agencias de seguridad estilo NSA, auténticos devoradores de datos personales.

Espero que los gobiernos municipales, provinciales, regionales, estatales y transnacionales estén creando ya un entorno de datos de salud que les permitan afrontar la siguiente ola con un poco más de información fiable: implicando a los enfermos, a las familias, a los comercios, a las empresas, a los centros de salud, a las residencias de ancianos, a los departamentos de sanidad de todos los niveles, a los tanatorios, a la milicia y los centros de emergencias. Lo que haga falta para crear una corriente estable de datos.

La dispersión de un vector viral es un fenómeno geográfico, todos hemos visto en el cine los mapas de progreso de una infección, pero no deja de ser una ilusión o una simplificación cinematográfica, la realidad es mucho más complicada en un mundo global, aunque sus consecuencias son las mismas: se han hecho barricadas para impedir el acceso a un pueblo que se aísla para evitar la infección, o cómo un convoy militar controla una carretera e impide el tránsito. Al final del cine a la realidad solo hay un paso.

Por todo esto los sistemas de información geográfica adquieren una utilidad esencial: convierten los datos planos en mapas, las previsiones en mapas dinámicos, las decisiones en geográficas y preventivas en lugar de reactivas. Los GIS serán fundamentales, deben crear ese mapa de progreso de la infección pero real, porque sin datos fiables no servirán nada más que para crear confusión o vender aplicaciones.

  1. Aplicaciones: seguramente el aspecto de evolución más ágil, el desarrollo de aplicaciones se ha adaptado rápidamente a la situación

a) Aplicaciones móviles para que todos seamos productores de datos por colaboración voluntaria o no. Ya estamos en situación de que nuestro médico del centro de salud realice una telemetría de algunos parámetros básicos: temperatura, presión sanguínea, actividad física, pulsaciones… Poco falta para que pueda seguir los niveles de azúcar o indicadores significativos de cáncer y otras enfermedades. Seguramente en pocos años nuestra pulsera de actividad pueda informar de rastros de virus en el sudor. Todo muy útil y al mismo tiempo muy preocupante. ¿Donde va esa información?, ¿Será voluntaria u obligatoria?. Google y Apple siguen nuestros movimientos, el comercio por internet y los bancos vigilan nuestras compras, los exploradores nos ofrecen artículos adaptados a nuestras preferencias. Ya no es preciso hacer clic en una publicidad por internet, basta un mensaje por una plataforma de mensajería, una conversación por internet o el desplazamiento de nuestros ojos al visitar una página de datos. Si la información es de interés general puede que pase de ser involuntaria a obligatoria y en la situación actual de alarma ni siquiera hace falta nuestra autorización expresa.

b) Sistemas gubernativos interconectados: el espectáculo de las incoherencias en los datos entre el gobierno nacional y las comunidades autónomas, datos aparentemente tan simples como el número de victimas del Covid19, demuestra hasta dónde ha llegado la ineficacia actual. Nos parece increíble que se produzcan estas situaciones y los nacionalismos no ayudan a resolver estos problemas, antes bien a agudizarlos. Pero los gobiernos deben resolverlo, los ciudadanos no se merecen tal ineptitud de sus gobernantes, porque no es un problema técnico sino de simple voluntad política de colaborar. Por otra parte en esta categoría entran los sistemas de seguridad ciudadana, porque al reconocimiento facial siguen la toma de temperatura remota o el seguimiento de las normas distancia o reunión, tanto mediante dispositivos fijos como con drones. Fijar la línea que separa el intrusismo en la vida privada del interés público no será sencillo cuando se usa la salud como justificación para todo.

c) Catálogos de datos abiertos: los recolectores de datos deben poner a disposición de todos los datos abiertos. Ya tienen todas las piezas necesarias: portales de datos abiertos, formatos estándar de datos (CSV, JSON, HTML…), servicios Internet de mapas (WMS, WMTS, WFS, WCS, REST, GEOJSON, KML, GML…) sólo falta la voluntad de mantenerlos actualizados y disponibles.

d) Visores y Cuadros de Mando geográficos: ya existen, solo es preciso que dispongan de datos fiables.

  1. Entorno legal

En un mundo global donde los datos viajan desde nuestros móviles a enormes centros de datos distribuidos por todo el mundo, las legislaciones nacionales sobre protección de datos personales tienen un valor relativo. Más aún cuando las pandemias laminan los derechos individuales en beneficio de los colectivos. Los sistemas de información serán un arma vital para detectar y controlar futuras pandemias y la tentación de utilizar datos personales será demasiado grande para poder limitar su uso. Tampoco podemos negarnos a facilitar datos porque será visto como un egoísmo peligroso para la colectividad, será como no llevar mascarilla en el autobús o al entrar en un comercio. Mi padre, que era un transgresor nato, decía que «sin guardia no hay infracción» pero nos acercamos a una sociedad donde todos somos guardias y además los guardias IOT han pasado a ser ubicuos e incansables. Será complicado ocultar la infracción.

Conclusión

Con el Covid19 las pandemias han pasado a ser un riesgo colocado en el primer plano. Los sistemas de información geográfica son una excelente herramienta para analizar los datos y tomar decisiones que ayuden a frenar su aparición y expansión. Las aplicaciones están aquí y son utilizables pero se necesita revolucionar los métodos y el alcance de los datos en un aspecto tan delicado como la salud, donde la frontera entre lo privado y el bien común se difumina propiciando un ambiente de control personal y social y de reducción de la libertad individual y colectiva.

Ignacio Arnaiz Eguren

Director

Servicios de Localización, presente y futuro

Nunca ha sido sencillo encontrar cosas sobre el territorio. La forma normal de buscar por calle y número no siempre es precisa ni accesible, porque las calles cambian de nombre o los portales de número, sin avisar, a traición. Unas veces por criterios políticos y otras (las menos) por criterios técnicos. Mientras eran los carteros quienes apechugaban con ese caos, nadie tuvo mucha queja, porque el cartero es un «agente inteligente». La táctica era actualizar cada muchos años -y vender- un mapa callejero, más o menos legible, y con eso bastaba. Pero hoy eso no basta, cuando es preciso convertir un nombre de calle y número en una coordenada o viceversa la situación se complica. No le digas al usuario de un navegador GPS que la base de datos de callejero está obsoleta, ni al distribuidor de paquetería que no podrá planificar su ruta de reparto porque hay direcciones «no fiables» y mucho menos que se extravió la ambulancia o el camión de bomberos.

Todos esto se complica aún más en países donde no hay direcciones de calle o no se utilizan, por ejemplo en Costa Rica. O cuando intentamos localizar lugares en caminos rurales o carreteras donde no hay números y en el mejor de los casos hay una distancia a un punto kilométrico (normalmente no indicado). Desde los primeros callejeros digitales de NavTec y TeleAtlas la tendencia general ha sido intentar construir callejeros actualizados y georreferenciados, de forma que se minimice el error y se puedan utilizar en los mapas de navegación o en la técnicas de enrrutado y geomarketing.

Pero como siempre el problema es quién se ocupa y qué gana: pueden ser los gobiernos en sus niveles correspondientes, las empresas privadas como Google y Apple o las fundaciones sin ánimo de lucro como OpenStreetMap. Sin duda la competencia para asignar nombres de calle y números es municipal, pero no es sencillo que los ayuntamientos puedan asumir la responsabilidad de mantener y publicar un callejero, tampoco los gobiernos regionales o nacionales suelen tener los recursos económicos precisos para conseguirlo y si dependen de los municipios, pues aún menos. Las empresas privadas lo pueden hacer, pero esa información es costosa de mantener y por ello están pasando de ofrecer el servicio de forma gratuita a ofrecer un servicio sujeto a coste, algunas suelen proporcionar una franquicia diaria o mensual de localizaciones gratuitas y una vez superada obligan a pagar el servicio. Las fundaciones sin ánimo de lucro ofrecen un servicio gratuito, pero no garantizan la calidad de los datos, ya que dependen del rigor y calidad de sus miles de colaboradores.

En cuanto Google dejó de ofrecer un servicio gratuito de geocoding, abrió un nuevo nicho de negocio que está siendo aprovechado por bastantes empresas. Se especializan en espacios geográficos concretos y utilizan como fuentes de datos todo lo que pueden encontrar: OpenStreetMap, los Ayuntamientos, los servicios postales, las cartografías existentes o los trabajos de campo. El objetivo de todas es conseguir una base de datos de callejero lo más completa y actualizada posible para ganar a la competencia.

Todos estos nuevos servicios se ofrecen mediante API’s que se activan mediante una APIKey y pueden ser utilizados por los clientes de muchas formas: haciendo clic en un mapa, tecleando un nombre y número o aportando un fichero de direcciones, habitualmente un excel o un csv que el geocoder devuelve al cliente con las coordenadas de cada dirección. Detrás hay un sistema de gestión que se ocupa de mantener la base de clientes y la facturación por uso, la siguiente imagen es una muestra de nuestro contador del uso de geocode.xyz:

En urbiGIS hemos afrontado este problema mediante dos tipos de funcionalidad:

a.- Aprovechando los servicios existentes gratuitos, o en sus tramos franquiciados, para ofrecer a nuestros usuarios el máximo posible de datos geolocalizados

b.- Ofreciendo a nuestros usuarios la posibilidad de utilizar urbiGIS para crear sus propios servicios de localización.

En el primer caso, lo que hacemos es explorar la oferta global existente y añadirla a nuestros servicios de localización. Por ahora en urbiGIS es posible utilizar los siguientes localizadores globales: Nominatim, OpenStreetCam, Mapillary, LocationIQ, Geocode.xyz, MapQuest, Bing, Google, Google Street View, Google PlusCode, What3Words, Mapbox, Here y Tomtom. Los usuarios de urbiGIS los pueden utilizar de forma indiscriminada, con la salvedad de que, al superar la franquicia gratuita, esos servicios dejarán de responder ya que urbiGIS es un servicio gratuito y no podemos consumir recursos en pagar a Google o a otros.

También exploramos servicios de geocoder locales o especializados, que utilicen sistemas estándar o cuyo API incluyamos en nuestras funcionalidades como Cartociudad o Catastro de España… Podemos incluir todos los que sean necesarios o útiles a nuestros usuarios.

En la imagen siguiente vemos la pestaña de Localizadores de urbiGIS, están activados los servicios que se utilizarán en una consulta. En este caso hemos pinchado la Puerta del Sol de Madrid y obtenido 23 resultados, cada localizador proporciona una o varias respuestas en función de su diseño propio. Como se observa, un punto tan característico como éste, produce resultados bastante congruentes en todos ellos:

En un lugar menos representativo los resultados serán menores y más diversos. Por ejemplo, al solicitar un punto de la calle «Jirón Leoncio» en el pueblo de «Recuay» en Perú, solo hay 11 resultados y no son siempre congruentes:

En el segundo caso, nuestros usuarios no tienen más que crear servicios de localización contra sus conjuntos de datos, y por supuesto no están limitados a callejeros, sino que pueden publicar servicios para buscar cualquier elemento de dichos conjuntos, en la imagen siguiente vemos un localizador de parcelas en Boa Vista de Roraima (Brasil). Vea en el post Crear rápidamente localizadores en urbiThings de este blog una muestra de cómo hacerlo.

Hasta aquí es un bosquejo de la situación actual, pero el futuro puede seguir caminos diferentes, OpenStreetMap en su wiki sobre what3words: propone algunas alternativas (se ha traducido al español):

  • OpenStreetMap Shortlink , diseñado específicamente para URL compactas.

  • Xaddress , dos palabras aleatorias y un número (diseñado para parecerse un poco a una dirección)

  • Geohash en Wikipedia

  • plus.codes (anteriormente «Códigos de ubicación abierta») publicados por Google, pero de manera totalmente abierta

  • Volksnav

  • Sistema de localización Maidenhead en Wikipedia, utilizado por operadores de radioaficionados para describir su ubicación

No será fácil que todo el mundo aprenda a utilizarlos para señalar direcciones, What3Words o PlusCode (Open Location Code (OLC)) proporcionan claves neutras de posición que son globales, únicas y persistentes. Son soluciones racionales que nos independizan de la labilidad y discrecionalidad del sistema de calle y número. Las dos son sencillas y cortas. Quizá las tres palabras de what3words sean más sencillas de recordar que el número de PlusCode. Pero el sistema actual de calle y número está tan arraigado en la mente colectiva que se necesitarían un par de generaciones para asimilarlo. Quizá sustituyendo al código postal. Además hay que considerar la importancia cultural del sistema actual.

Alguno de éstos nuevos métodos de geocoding tienen graves inconvenientes, como what3words que es un sistema propietario y patentado no abierto, se soporta por una base de datos administrada por una empresa privada. Ningún sistema de direccionamiento puede depender de una plataforma privada.

Otra opción es construir un sistema similar al actual pero basado en una codificación universal. Un ejemplo es el propuesto por Digital Door Number:

En esta propuesta el Estado, la Localidad, la Calle y la Casa están codificados, dejando todos los demás datos como descriptores de la dirección. Desde luego la codificación debe ser administrada por una autoridad gubernativa que asegure la unicidad de cada código y su mantenimiento, a medida que se crean o suprimen localidades, calles o casas.

Es una buena aproximación pero deja sin resolver los problemas de mantenimiento y será dudoso que sirva para barrios irregulares donde las calles no existen o no son identificables de forma sencilla. No siempre las localidades están bien identificadas ni delimitadas y tampoco será fácil asignar códigos únicos si no tienen nombre o no hay unanimidad sobre su nombre real. 

La verdad es que el mundo no está muy bien organizado.

Otra opción es utilizar directamente una coordenada geográfica, la misma que se comparte en una aplicación de navegador, en un smartphone o en un visor geográfico. A medida que todas las comunicaciones y notificaciones se realicen de forma digital, adjuntar a un documento electrónico o a una transacción un dato de ubicación es simple, en las imágenes siguientes vemos una ubicación obtenida con urbiGIS y la misma con Google Maps:

 

 

Estas ubicaciones basadas en coordenadas son utilizables directamente por cualquier sistema, con la única convención de utilizar una proyección geográfica estándar. No es preciso consultar ninguna base de datos, ni ejecutar ningún algoritmo de transformación. Se insertan en cualquier documento como un texto plano, con la simple precaución de asignarles una posición o una etiqueta que les haga identificables como una coordenada geográfica (un esquema geo URI).

Nuestro mundo está medido y cuadriculado (bueno, ya sabéis, es redondo), la forma más sencilla de localizar un punto es por su coordenada geográfica (aunque la deriva continental y los terremotos también tienen algo que decir). Pero dar nombre a las calles y número a las casas es más que una simple forma de encontrar algo en la ciudad, a nadie le gusta que le cambien de nombre su calle, su barrio o su ciudad. Construimos una cierta afinidad con nuestro territorio y su toponimia que no se debe perder. Por otra parte somos conscientes de los problemas e ineficacias de un callejero así que habrá que ser flexibles. 

A mí me gustan los Code Plus o las coordenadas sin más, pero un número no tiene gracia, perdemos demasiado de la toponimia urbana. Necesita un descriptor que incluya el país, la ciudad, la calle y el número o que ponga «a cuatro cuadras al sur del Higuerón», eso no se puede perder. En Madrid la calle «Ortega y Gasset» antes se llamaba «Lista», cambió en 1955, ¡hace 64 años!, aún hoy día todo el mundo la conoce como «Ortega y Gasset antes Lista». Jajajaja. Lo más gracioso es que ese descriptor lo puede definir cada uno como quiera, como crea que será mejor comprendido o que cumpla con el deber de conservar la cultura urbana, hasta con faltas de ortografía, porque ya que no es preciso utilizarlo para consultar un callejero normalizado del que obtener su coordenada.

 

Ignacio Arnaiz Eguren

Director